Los transgénicos: mitos y realidades

Todos hemos escuchado la controversial palabra “transgénico” y probablemente diariamente consumimos productos que los contienen, sin embargo, aún es posible percibir una gran desinformación con respecto a dicho concepto, ya que son relativamente seguros. Empecemos por definir “transgénico”: cualquier organismo vivo, como plantas, animales o microrganismos, al cual se le ha introducido un gen de otro organismo para conferirle una característica nueva. Al hacer esto, se modifican las células del organismo, y es así como este nuevo individuo es mejorado, debido al gen que le dará la capacidad de realizar nuevas funciones.

Los hechos mencionados llevan a la común pregunta: ¿existe algún tipo de peligro relacionado con los transgénicos? Para ilustrar esto es conveniente poner como ejemplo la comparación entre una planta de maíz transgénico, con una común, ya que no se encontrarán diferencias físicas entre ellas. Es decir, el transgénico será el mismo cultivo, pero con un rasgo extra, tal vez resistencia a sequías o plagas. Cientos de estudios científicos indican que no ha habido un solo caso que pueda demostrar que el consumo de transgénicos haya causado daños a la salud, ya que son tan sanos como sus equivalentes no transgénicos.

En este punto es importante señalar que los transgénicos tienen un gran valor comercial, ya que permiten evitar una enorme cantidad de gastos (fertilizantes, control de plagas, etc.), por lo que es un hecho que en el futuro se volverán más comunes de lo que hoy ya lo son, debido a su seguridad y practicidad.

Anuncios