Reforma energética, error económico

La reforma energética del 2013 en México consiste, en términos generales, en el hecho de transferir riqueza al extranjero y desmantelar la economía nacional. Desde hace años, PEMEX ha batallando con su baja productividad y la escaza obtención de utilidades; a pesar de que el petróleo es el medio óptimo para un desarrollo económico en el país, este no ha sabido aprovecharse. Y ahora, con la libre inversión extranjera y la privatización de este importante recurso natural, la nación se verá más afectada que beneficiada.

Primero que nada, el petróleo es un recurso no renovable, y ahora con la libre intervención de la empresa privada, el rápido agotamiento de reservas petroleras se acelerará. Esto genera un efecto en cadena, donde la productividad de nuestra economía como explotadora petrolera decrecerá; ya que PEMEX, al ser de giro público, tendrá un aumento en su carga fiscal.
En segundo lugar, está la desventaja legal en la que cae México, al dejar libre acceso a inversionistas y desproteger un recurso que se encuentra en suelo puramente mexicano.
En tercer lugar, está que en México no hay empresas privadas con la capacidad económica de invertir en el sector energético, por lo que no se generarán empresas nacionales en la medida que se tenía previsto; y por ende, ni la actividad económica ni la generación de empleos aumentara significativamente.

Finalmente, tomando en cuenta que el petróleo terminara por agotarse tarde o temprano, y que las empresas con la capacidad económica para invertir en el sector energético son extranjeras, se puede inferir que la economía mexicana no puede más que ser afectada negativamente, pues habrá una fuga económica al extranjero, seguida de un posible agotamiento del recurso y se provocará un disparo en la pobreza de la nación.

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Un comentario en “Reforma energética, error económico

  1. Sin duda es un tema que vale la pena ser discutido, pues puede ser abordado de una variedad de ángulos y enfoques, pocos de los cuales están mencionados en este artículo. Como sugerencia sería incluir también el lado positivo de la situación, y no limitarse solamente a llamar a la reforma un “error económico”. Cuidar ciertas palabras que deben ir acentuadas.

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