Desactivan robots por inventar su propio idioma

Un equipo de investigadores en el Centro de Investigación de Inteligencia Artificial de la compañía Facebook tuvo que desactivar abruptamente sus robots cuando comenzaron de manera inesperada a inventar y comunicarse en su propio idioma.

A principios de este año, el laboratorio ubicado en Nueva York construyó un par de chatbots (programas que intentan mantener una conversación con un usuario humano) con tecnología de inteligencia artificial, cuyo propósito era aprender a negociar de la misma manera en la que los humanos lo hacen. Después de muchas pruebas entre máquinas y humanos, los investigadores pusieron durante el mes de octubre a dos de estos chatbots a interactuar entre sí. Sin embargo, a sorpresa de todos los presentes, llegó un punto en la experimentación en el que la inteligencia artificial comenzó a interactuar en su propio lenguaje.

Según Dhruv Batra, científico del centro de investigación involucrado en el experimento, “[las máquinas] comenzaron a escribir una serie de repeticiones de pronombres, sustantivos y conjunciones que al principio no parecían tener ningún sentido, pero que poco después fueron mostrando patrones e interacciones que confirmaron que existía una comunicación coherente, mas no entendible, entre los robots.” Expertos lingüistas explican que es sumamente complicado interpretar dicha conversación y tratar de encontrar una traducción apropiada y entendible a la conversación entre los sistemas, ya que se trata de algoritmos lógicos con patrones y relaciones nunca antes vistas.

Los resultados de este acontecimiento claramente dirigen la atención del público general hacia una ya muy conocida preocupación con respecto a la inteligencia artificial: los potenciales peligros de la tecnología que puede aprender por su propia cuenta sin las limitaciones evolutivas del ser humano. Esto inmediatamente tuvo un alto impacto en redes sociales, en particular a finales de octubre cuando Elon Musk y Mark Zuckerberg (directores generales de las compañías multimillonarias Tesla y Facebook, respectivamente), emitieron sus opiniones al respecto, creando así un debate que hasta la fecha sigue siendo discutido por múltiples figuras de autoridad en el tema a nivel mundial.